sábado, 29 de enero de 2011

Solo un latido

Ya no se que esperar de la vida.
El corazón ahora me late, solo porque tiene que hacerlo,
no hay motivos. Pienso que podría ser, que en el fondo,
igual que a muchos, mi alma se canso. Esta exhausta.
Muchas de las cosas que quería hacer fueron solo el reflejo
de un deseo que nunca se realizo. Puedo hacerlos realidad en
mi mente, pero en la realidad, soy como muchos otros. Una
soñadora frustrada.
En muchos sentidos he comenzado a sentirme vacía, lo único que
me mantiene con vida y cuerda, es la tinta y el papel. Con las
palabras se pueden crear grandes y poderosas tormentas, hacer que
alguien se sienta bien, mal o identificado con tu pensamiento o sentimiento.
Eso es lo que me gusta hacer, eso es todo lo que me va quedando.
solo eso me mueve. Porque, cuando tomo la pluma, una lluvia de emociones
recorre mi cuerpo y hace que me estremezca. Para mi lo es casi todo. Digo
que no espero ya nada, pero cuando escribo, siento que sale todo. Es una
necesidad. Es como una liberación.
No se cuanto tiempo más voy a hacer esto, y es muy posible que a nadie le importe,
pero, voy a seguir con esto, porque de los mil latidos que pueda llegar a dar mi
corazón sin sentido alguno, solo necesito uno que active las emociones para escribir.

lunes, 24 de enero de 2011

Sentencia de Conciencia

Con el tiempo la gente va cambiando, para bien o para mal.
a veces pienso que nos quedamos atorados en algún punto de
la historia, que el tiempo se detuvo para nosotros
con el fin de darnos una oportunidad de reparar los errores.
Pero creo que hemos hecho estragos con esa oportunidad desperdiciandola
una y otra vez. Al final, en vez de ir hacia delante, nos
volvimos más primitivos caminando hacia atrás.
Muchas desgracias pudieron haberse evitado si hubiéramos
hecho el esfuerzo de ser prudentes... pero no fue así.
En vez de arreglarlo y aprender, seguimos causando más y más dolor.
Somos los causantes de que hoy falte de todo, de que hoy se
esté acabando todo y por sobre todo... de que ya no quede casi nada.
Somos los responsables de haber desperdiciado las oportunidades de
hacer bien las cosas, somos responsables por haber
sido cómplices del silencio... y en su momento...
NO HABER ALZADO LA VOZ POR NOSOTROS... NI POR LOS NUESTROS.