viernes, 2 de marzo de 2012

Toma siempre un camino largo


Una vez, hace ya mucho tiempo, alguien me dijo que tomara siempre el camino largo.
En ese entonces creo no haber estado preparada para entender eso, porque lo único que quería era huir de las desgracias que vivía a diario y tomar cualquier atajo que me permitiera hacerlo. Lo bueno es que, tarde o temprano, acabamos entendiendo las cosas que otros nos dicen y realmente no importa el tiempo, sino que lo entendamos.
Era una tarde, quizá una noche, no recuerdo muy bien eso, pero si recuerdo que iba caminando a orillas de un camino preguntandome si ese era el mejor que podía tomar, si era el adecuado para mi y si era necesario que anduviera. Quería sentarme bajo un árbol y ahí dormir y dormir. Como muchos, también llevaba el alma cansada y el corazón herido.
Estaba a punto de hacerlo cuando una voz detras de mi me hizo dejar por un instante ese deseo.
-No pares- me dijo con amabilidad- ¡los caminos largos son los mejores para recorrer!.
-¿Qué tienen de bueno?- le pregunte curiosa de su entusiasmo.
-Los caminos largos te permiten más visión- comenzamos a caminar despacio.- el paisaje aunque no cambia siempre es diferente. Ningun árbol es igual a otro, los olores y aromas varían mientras avanzas y hasta las huellas que dejamos son distintas entre sí. Las sutuaciones, los pensamientos, los sentimientos todo cambia cuando tomas un camino largo, a veces incluso se pueden reparar daños y de vez en cuando, si sabes donde mirar, encuentras medicina para curar los males que puedan aquejarte el tomar una ruta extensa, el cansancio, la fatiga e incluso el desanimo. y lo mejor de todo son los viajeros con los que frecuentemente te encontras. personas valiosas y amigos a los que recordaras siempre ya sea que tomes el mismo rumbo que ellos o no, gente a la que admirar y de quien tomar algo bueno. Personas que estaran contigo hasta el final o hasta que sea necesario.
En cambio, el camino corto te cierra a las opciones y te deja un amargo sabor a nada. Te pierdes de un buen paisaje y de conocer seres extraordinarios que estaran contigo cuando los necesites. Eso es lo bueno de caminar libre. En el corto no logras liberarte de nada. Pero en el largo, las cargas van cayendo solitas y sin darte cuenta.
-Un camino largo no es más que la oportunidad de tener más, para hacer bien las cosas y enmendar algunas otras que erremos en la vida.- murmuré.
-No hay caminos en la vida niña, el camino lo haces tú, pero asegurate de hacerlo lo más largo posible.
-Y eso de qué depende.
-De la voluntad que tengas para hacer las cosas- se detuvo para mirarme y suspiro-Alguien hace mucho tiempo me dijo todo esto. y también que debía pasarlo a quien lo necesitara. Así que como paso a mi tendrás que pasarlo a alguien más cuando fuere necesario.
Dicho esto aquel hombre me sonrio y continuo su camino. Yo seguí andando pensando en todo lo que me había dicho, pero en aquel momento no estaba preparada para entender tanto. Ahora, después de muchos años, he llegado a comprenderlo y me he sentido agradecida de eso. He caminado y visto y pensado y sentido tanto que difícilmente puedo arrepentirme de mis huellas. La gente que he encontrado me ha dado más de lo que alguna vez pude haber imaginado y ese era realmente el camino.
Ese en el que no importa qué pase o cómo pase, porque nunca se olvidan las huellas que dejamos... ni las huellas que dejan quienes van a nuestro lado.
Una vez, hace mucho tiempo, alguien me dijo que tomara siempre el camino largo...
Qué crees tú.

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