domingo, 22 de abril de 2012

Aun no he sabido...

Aun no he sabido como es reconocer a alguien en otra vida...
saber quien es no importando la piel ni el nombre... sino la misma alma.
Aun no he podido comprender ni estar segura de que algo es sincero...
supongo que las heridas me han hecho insensible  e incrédula a muchas emociones...
Aun me pregunto que busca la gente cuando sale a caminar sola...
se bien que no es solo para estar solos, para pensar o para huir por un minuto de la vida...
Todavía quisiera saber como es cerrar los ojos y sentir que el suelo se vuelve arena...
y que cada ola que viene hacia mi me arrastra al mar...
Aun busco una fortaleza a mis miedos con la esperanza de extinguir el temor...
Sigo buscando aun en mis reflejos esa pequeña porción de inocencia de lo que fui una vez hace ya tanto tiempo... Y aun espero hallar ese lugar al que llamar un verdadero hogar.
Es posible que nunca tenga alas para volar, pero si las que tengo son invisibles y pesadas, quizá sea mejor no tener un par que de seguro estarían encadenadas...
Continuo soñando y viviendo de eso... pero se que nunca es bueno desear mas los sueños que la realidad, Porque definitivamente no podemos amar lo que esta en ellos... no es vida si solo se vive de de esa manera.
Quizá nunca vea un milagro, pero aun busco una estrella que brille sobre todas las demás.
Aun no se lo que es perderme en la paz de los ojos del otro, ni sentir como el corazón de dos seres es capaz de latir al unísono. Tal vez haya visto suficiente, o posiblemente no haya visto nada.
Creo que es verdad. Nadie puede seguir sin al menos haber sentido por una simple, sencilla, humilde y verdadera vez lo que es el amor. Pero no ese "amor" que dura un instante breve. Sino aquel que es capaz de vivirse intenso sin importarle el tiempo que pase ni las murallas que se levanten ni las pruebas del camino. Ese sentimiento que no ve lo que perece con el tiempo sino lo que perdura en el. Ese que se encuentra en la sonrisa, en la voz, en la perfecta adecuación de las manos y en el amoldado perfecto de los labios al besar. Ese que se encuentra en el ingenio de una buena conversa o en la creatividad que hace nuevo cada día. Una pequeña porción de algo que hace fuerte al hombre más débil, que enriquece al hombre que es pobre y da renombre a los autores que saben que amar es una rara y exquisita fuente de inagotable inspiración... que suele ser eterna cuando es verdadera y seca cuando un latido resuena por inercia.
Lo cierto de todo es que no busco respuestas lógicas a lo que no se puede explicar con palabras.
Supongo que esta vez tendré que darle crédito a la locura,
Porque ahora entiendo que nada es simplemente porque si...
Y que aun sin entenderlo,
es.

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